Señales de actividad
Antes de “fumigar”, conviene confirmar actividad. Las señales más comunes son excretas, roeduras, huellas en polvo, rastros grasos en muros, olor característico y ruidos en plafón o bodega.
- Excretas: tamaño y forma ayudan a identificar especie.
- Roeduras en cartón, plástico o cables: indican tránsito y búsqueda de alimento.
- Senderos: marcas en paredes y esquinas por el paso repetido.
Puntos de ingreso típicos
En bodegas y comercios, los ingresos más frecuentes son puertas que no sellan, cortinas dañadas, coladeras abiertas, huecos por tuberías y espacios bajo portones.
- Revisa sellos en puertas y portones.
- Controla maleza y escombro en perímetro.
- Protege almacenamiento: tarimas, contenedores cerrados y rotación.
Prevención: lo que realmente funciona
El control más efectivo combina limpieza, exclusión y monitoreo. Si el lugar ofrece alimento y refugio, la actividad tiende a regresar.
- Manejo de residuos: botes con tapa, rutas de basura y limpieza de derrames.
- Orden: evitar acumulación de cartón, tarimas viejas y rincones sin movimiento.
- Exclusión: sellos, mallas y reparación de grietas.
Cómo funciona un programa con estaciones y monitoreo
Las estaciones ayudan a controlar y medir. Se colocan en perímetro y puntos críticos, se inspeccionan en visitas programadas y se ajustan según tendencias.
- Instalación y mapeo por zonas.
- Registros por visita y seguimiento de consumos/hallazgos.
- Refuerzo correctivo si se detecta actividad.
Te ayudamos con diagnóstico, plan por áreas y evidencia por visita.